Nada es imposible: vivimos momentos difíciles pero interesantes

La sencillez en la definición, la capacidad de seducción y la generación de confianza son palancas clave que nos hacen ser singulares. Esta sencillez forma parte de nuestra historia, y se demuestra de forma concienzuda en la forma de definir el propósito, la estrategia, el porfolio de productos; claramente forma parte de nuestro ADN y sin lugar a dudas nos hace ser distintos.

Despertamos infinidad de buenas sensaciones, convirtiéndonos en organizaciones donde todo lo que somos, decimos, hacemos y lo que construimos es único.

El El siguiente pasaje del principito, me hace reflexionar en la importancia de ser únicos y singulares en tiempos como los actuales:

«Para mí no eres todavía mas que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. No te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo«.

Todo esto nos hace ser singulares, no es exclusivamente lo que depende de nosotros, sino lo que perciben los demás de nosotros, que nos puede hacer imprescindibles, que hace de nosotros un epicentro de emociones.

Este poder mayúsculo me sitúa en la fuerza e importancia de las ideas, hasta donde deben llegar para hacerlas cada vez más atractivas, pasándolas de lo divino a lo humano, de lo simbólico a lo físico, en definitiva hacernos pasar de lo irracional a lo racional.

En este ámbito nos podríamos extender en la importancia de desarrollar un clima interno que facilite una actitud que genere ideas con propósito, ideas que ayuden a cambiar nuestra sociedad, ideas no conformistas, que ayuden a huir de lo cotidiano, monótono y repetitivo, es decir que nos hagan singulares.

Esta búsqueda incansable de las ideas, nos sitúa en el plano de que nada es imposible, si pongo foco en los retos, obligaciones y responsabilidades con énfasis y entusiasmo, nos hará ser diferentes. Tenemos que ser revolucionarios en las ideas y ponerlas al límite para conseguir ser lo que queremos ser,  esto no va de hacer lo de siempre; esto va de nadar a contracorriente, a no ser algunas veces escuchados, a ser tildados de “locos”, “obsesivos”, “enfermos” y siendo conscientes del coste físico y psicológico que esto nos genera; pero este viaje acaba teniendo sus frutos, su recompensa, transformar ideas en realidades, acaba mereciendo la pena para conseguir un propósito mejor. Para conseguir un futuro mejor.

En definitiva necesitamos de ideas creativas que cambien el mundo, que transformen las costumbres y modifiquen hábitos de vida, que modifiquen el status quo de las cosas. Sin salir de ese escenario no conseguiremos cosas imposibles. Es posible, que todas las personas podemos formar parte de ello, que todas tenemos una parte poco conocida por los demás e incluso por nosotros, y que no queremos mostrar pero que puede ser diferente, que puede ser singular. Necesitamos obtener lo mejor de todos, de cada uno de nosotros individual y grupalmente, que nos permitan ser organizaciones azules, organizaciones preparadas para conseguir cosas imposibles.

Como decía Nelson Mandela: Todo parece imposible hasta que se consigue. Nada en imposible si existe trabajo, constancia y creencia en algo.

Estamos viviendo tiempos muy interesantes, que nos obliga a ser más disruptivos. Capaces de poner a las personas en el centro de todas nuestras decisiones, acercarnos lo máximo a ellas hasta enamorarlas . Si somos capaces de acercar todas nuestras decisiones y reflexiones al epicentro de sus emociones, seremos capaces de catalizar todas sus acciones desde el ámbito emocional y no exclusivamente desde el ámbito funcional.

Por lo tanto, me pregunto: ¿queremos enamorar  y acercándonos a sus sentimientos? Si, y lo digo de forma rotunda.  Tenemos que recuperar el camino perdido, tenemos que recuperar esas identidades perdidas y tenemos que recuperar la manera de enamorar, tenemos que reinventarnos, tenemos que ser singulares.

«VIVIMOS MOMENTOS DIFICILES PERO MUY INTERESANTES. NECESITAMOS CONVERTIRNOS EN ORGANIZACIONES AZULES PARA CONSEGUIRLO».

Publicado por Alfonso Ramos Quilez

Ingeniero Industrial Superior en la especialidad de organización industrial por la UPC. Máster en organización y Dirección de plantas industriales por la UPC. Executive MBA por EADA. PVM Value Management por IESE, master ideAD en Santelmo Business School. Colaborador como profesor asociado en diferentes universidades y escuelas de negocio. Escritor de 2 libros sobre liderazgo. Director consultoría de negocio, estrategia y transformación en Seidor. Con más de 25 años de experiencia experiencia asesorando a empresas en transformación, tecnología y ventas.

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